jueves, 8 de diciembre de 2011

La salud y la danza oriental

Los beneficios de la danza oriental son tanto físicos como mentales. 

El baile es un buen ejercicio cardiovascular, ayuda a mejorar tanto la flexibilidad como la fuerza. Se centra principalmente en los músculos del torso, pero también mejora la fuerza en las piernas.

Muchos estilos de baile hacen hincapié en trabajar de forma aislada los músculos, enseñando a mover varios músculos o grupos musculares de forma independiente. Las rutinas que incorporan el velo también fortalecen los brazos, los hombros y el tronco superior en general, mientras que los crótalos aumentan la fuerza de los dedos, trabajándolos uno a uno.

La danza oriental es apropiada para todas las edades y para personas de cualquier constitución, siendo el bailarín quien controla el nivel de exigencia física. Se recomienda consultar a un médico antes de empezar a practicarla, al igual que con cualquier otro programa de ejercicio. 
Para muchos de sus defensores es beneficiosa para la mente, ya que fomenta la autoestima, mejora el grado de bienestar de quienes disfrutan practicándolo regularmente.
 
Bien hecha sirve para recuperarse del parto, así como preparación para el mismo, ya que los movimientos fortalecen y aportan tono muscular a la zona pélvica. 

Como resumen de sus beneficios:
  • Físicos
    • Tornea brazos, cintura, cadera, vientre y piernas.
    • Reafirma el busto
    • Es un ejercicio cardiovascular ideal para quemar calorías.
    • Mejora la postura y la actitud, ya que la liberación de endorfinas produce felicidad.
    • Tonifica todos los músculos del cuerpo, debido a los aislamientos que se realizan durante el baile  
  • Espirituales
    • Activa la energía kundalini.
    • Fomenta la interacción de ambos hemisferios cerebrales.
    • Mejora la coordinación y el equilibrio emocional, así como la autoestima y la feminidad.
    • Te permite divertirte y  relacionarte con otras mujeres con las que muy probablemente compartirás afinidades, además de cultivar un vínculo de grupo.
    • Es una especie de meditación activa, ya que la práctica constante en silencio, prestando máxima atención a nuestros movimientos y al presente, fortalece la conciencia plena, la llave del mundo espiritual.
    • Contribuye a centralizar el centro de gravedad y de la fuerza vital del organismo.
     
  • Recomendaciones:
     
    • Es importante que realices un calentamiento antes de empezar a bailar, empezando desde el cuello y terminando en los tobillos.
    • Es muy importante mantener la postura para bailar relajada, con el vientre contraído y las rodillas ligeramente flexionadas siempre para evitar lesiones.
    • Si sientes que algún movimiento te lastima, no lo hagas. Recuerda que el cuerpo es sabio, y si te avisa enviándote una señal de dolor debes escucharlo.

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