jueves, 8 de diciembre de 2011

Los Elementos de la danza del vientre


  • EL VELO. La danza de velo como se la conoce actualmente, se remonta a la época en la que este baile comenzó a mostrarse en los escenarios (aproximadamente 1940).El velo en la danza, no tiene nada que ver con su significado religioso. Es un elemento muy sensual, la bailarina lo utiliza para cubrirse y descubrirse, y se realizan figuras muy atractivas con el mismo, que requieren una técnica específica. Además, existe la danza con doble velo, con velo partido, y la famosa danza de los siete velos.
    • EL BASTÓN. La danza del Bastón suele bailarse con el ritmo saidi. Originalmente es un baile egipcio folklórico, al incorporarse el uso del bastón en la danza del vientre, se han incorporado movimientos básicos de la danza oriental y pasos más folklóricos. Se dice que el bastón representa el cetro de poder que llevaban los monarcas faraónicos; o que deriva del arte marcial con que se defendían los campesinos en la antigüedad.
    •  LOS CRÓTALOS O CHINCHINES. Son platillos de metal. Se tocan con el dedo mayor y pulgar, acompañan los ritmos musicales y permiten manifestar la habilidad de la bailarina al bailar tocando un instrumento. En tiempos anteriores a la civilización egipcia la danza era acompañada por palmas o chasquido de dedos. Los crótalos de metal son una prolongación de aquello.
     
     
    • EL SABLE. Se trata de una danza en homenaje a la Diosa Neit, madre de Ra (dios del Sol). Una diosa guerrera, que simbolizaba la destrucción de los enemigos y la abertura de los caminos. La danza de la espada también podía ser realizada como homenaje a Maat, la Diosa de la Justicia. En contraposición, otros autores sostienen que se trata de un invento de los pintores orientalistas (como Gerome), y que las bailarinas se inspiraron en esas pinturas para crear esta danza. Otros, aseguran que las mujeres cuando bailaban en bares, les quitaban a los guerreros las espadas para bailar, o que danzaban para festejar batallas ganadas cuando sus esposos guerreros regresaban a casa. Sea cual sea el origen correcto, sabemos que al ejecutar la danza, la bailarina, utilizando un ritmo lento (como el chiftetelli o el masmudi) equilibra el sable sobre la cabeza, las piernas, el busto, o lo apoya en la ropa de danza y realiza algunos otros movimientos como el reboleo del sable, o la danza de piso con sable, los giros con el sable en equilibrio, movimientos que deben ser realizados con delicadeza.
    •  EL CANDELABRO. La luz de las velas siempre se relacionó con lo sagrado. Esta danza probablemente provenga de los antiguos ritos que se llevaban a cabo en los templos de la etapa Faraónica. Suele utilizarse en entradas, especialmente en festividades como bodas, conservando aún el sentido de la iluminación mística para la pareja. La bailarina preside el cortejo de los novios; se desarrolla sobre el ritmo Zaffa, y puede ser acompañado por chinchines. Antiguamente las bailarinas no colocaban las velas sobre la cabeza, sino que imitaban al candelabro sujetando las velas alrededor de sus ropas.
    • LA PANDERETA. Es siempre usada con sentido de conmemoración, de alegría y de fiesta.
    • LA DAGA. Representa la muerte, la transformación . Era una reverencia a la Diosa Selkis, la reina de los escorpiones. La bailarina entra con la daga escondida y en medio de la danza la revela bailando siempre envuelta por un aire de misterio.
    • EL CÁNTARO. Tiene relación con el tinte sagrado que recubre históricamente al río Nilo. En el período faraónico se festejaba el día de la fidelidad al Nilo; lo atravesaban con sus barcas repletas de músicos y cantantes, arrojando al agua flores y bendiciones. También arrojaban una máscara, mitad hombre, mitad mujer para que en la próxima estación sus aguas fueran fecundas. Agradecían de esta forma al Nilo las crecidas por las cuales se depositaba en las orillas el limo, que alimentaba la tierra y hacían posible que crecieran las cosechas. Las mujeres salían de sus casas con los cántaros en equilibrio sobre la cabeza caminado hacia los canales de agua y al llegar se reunían con las otras mujeres, cantaban y bailaban. Todos estos comportamientos fueron llevados al teatro dando forma a lo que se conoce como “la danza del cántaro” o “la danza del agua”.





    La salud y la danza oriental

    Los beneficios de la danza oriental son tanto físicos como mentales. 

    El baile es un buen ejercicio cardiovascular, ayuda a mejorar tanto la flexibilidad como la fuerza. Se centra principalmente en los músculos del torso, pero también mejora la fuerza en las piernas.

    Muchos estilos de baile hacen hincapié en trabajar de forma aislada los músculos, enseñando a mover varios músculos o grupos musculares de forma independiente. Las rutinas que incorporan el velo también fortalecen los brazos, los hombros y el tronco superior en general, mientras que los crótalos aumentan la fuerza de los dedos, trabajándolos uno a uno.

    La danza oriental es apropiada para todas las edades y para personas de cualquier constitución, siendo el bailarín quien controla el nivel de exigencia física. Se recomienda consultar a un médico antes de empezar a practicarla, al igual que con cualquier otro programa de ejercicio. 
    Para muchos de sus defensores es beneficiosa para la mente, ya que fomenta la autoestima, mejora el grado de bienestar de quienes disfrutan practicándolo regularmente.
     
    Bien hecha sirve para recuperarse del parto, así como preparación para el mismo, ya que los movimientos fortalecen y aportan tono muscular a la zona pélvica. 

    Como resumen de sus beneficios:
    • Físicos
      • Tornea brazos, cintura, cadera, vientre y piernas.
      • Reafirma el busto
      • Es un ejercicio cardiovascular ideal para quemar calorías.
      • Mejora la postura y la actitud, ya que la liberación de endorfinas produce felicidad.
      • Tonifica todos los músculos del cuerpo, debido a los aislamientos que se realizan durante el baile  
    • Espirituales
      • Activa la energía kundalini.
      • Fomenta la interacción de ambos hemisferios cerebrales.
      • Mejora la coordinación y el equilibrio emocional, así como la autoestima y la feminidad.
      • Te permite divertirte y  relacionarte con otras mujeres con las que muy probablemente compartirás afinidades, además de cultivar un vínculo de grupo.
      • Es una especie de meditación activa, ya que la práctica constante en silencio, prestando máxima atención a nuestros movimientos y al presente, fortalece la conciencia plena, la llave del mundo espiritual.
      • Contribuye a centralizar el centro de gravedad y de la fuerza vital del organismo.
       
    • Recomendaciones:
       
      • Es importante que realices un calentamiento antes de empezar a bailar, empezando desde el cuello y terminando en los tobillos.
      • Es muy importante mantener la postura para bailar relajada, con el vientre contraído y las rodillas ligeramente flexionadas siempre para evitar lesiones.
      • Si sientes que algún movimiento te lastima, no lo hagas. Recuerda que el cuerpo es sabio, y si te avisa enviándote una señal de dolor debes escucharlo.

    Descripción de la danza

    La danza oriental ha sido tradicionalmente folklórica improvisada por una sola bailarina, actualmente al gobalizarla se tiende a coreografíarla y a participar varias bailarinas.

     
    Es una danza que se caracteriza por sus movimientos suaves y fluidos, disociando y coordinando a la vez las diferentes partes del cuerpo. Por ejemplo, los brazos pueden ir a un ritmo diferente del que va marcando la cadera. 

    Lógicamente la atención se centra en la cadera y el vientre, donde alterna movimientos rápidos y lentos, el conjunto se complementa con movimientos de pecho, hombros y brazos.

    La danza del vientre está estrechamente relacionada con la naturaleza por ejemplo, las plantas de los pies se apoyan bien sobre el suelo, lo cual simboliza la tierra o también cuando la bailarina extiende sus brazos siempre forman una semi U y nunca están caídos, esto simboliza a las aves.

    Es una danza que expresa estados de ánimo, los movimientos ondulatorios, rotativos y generalmente lentos simbolizan la tristeza, en cambio los movimientos rápidos, golpes o vibraciones expresan alegría. Esta es una de las razones de hacer de la danza del vientre una terapia.

    Antiguamente era una danza más cercana al público, bailaban entre la gente en vez de en escenarios, por ese motivo las bailarinas se perfumaban con aceites que al mover sus brazos embelesaban al público.

    A lo largo de los años, se han ido incluyendo algunos elementos tradicionales para "adornar" este tipo de baile, como por ejemplo: velos, sable, bastón, velas, crótalos, ... 

    No es una danza exclusiva para las mujeres, al contrario de lo que piensa mucha gente. En otro capítulo haré mención de algunos muy conocidos.

    Atuendo

    VESTIDO RECTO

    FALDA

    PAÑUELO DE MOEDAS
    El atuendo con el que se suele asociar este baile se llama bedlah en árabe, que significa "uniforme" y lo adoptaron los bailarines de Egipto en la década de 1930, desde donde se extendió a otros países de la zona. Su creación se debe al Vaudeville con sus representaciones fantasiosas del harén, al género burlesco y a Hollywood a finales del siglo pasado, más que al verdadero atuendo tradicional de Oriente Medio. Consiste principalmente en un top o sujetador ajustado (normalmente adornado con cuentas o monedas), un cinturón ajustado a la cadera (también con monedas o cuentas) y medias que incluyen pantalones y/o faldas tipo harén, que pueden ser lisas, a capas, etc.

    También se ha extendido el uso de otros elementos como el velo, para enmarcar los movimientos. Las bailarinas egipcias, normalmente lo utilizan únicamente al comienzo de su rutina de baile, mientras que en Occidente puede usarse durante toda la representación.

    BOMBACHOS


    CALDERÍN

    domingo, 16 de octubre de 2011

    Historia-Orígenes


    Los orígenes son un poco inciertos, todos los pueblos incluyen danzas a lo largo de su historia que normalmente se pierden durante la evolución y el pasar de los años. La danza del vientre no es una excepción ya que no se han realizado investigaciones importantes al respecto.

    La mayoría de las investigaciones estan realizadas por bailarinas que desean profundizar en la danza, por ese motivo hay varias teorías respecto a sus orígenes.

    La teoría de más fuerza es la que asocia su origen al tema religioso remontándose a Egipto.

    Los egipcios eran grandes amantes de la música, el baile, el arte, entre otras cosas, y lo incluían en su vida cotidiana.
    Allí relacionaban la danza con las prácticas religiosas dónde las sacerdotisas de los templos que formaban parte de los alumbramientos la bailaban. Siempre se ha relacionado la danza oriental con la fertilidad femenina, relacionándola así con la tierra.
    También realizaban rituales para alejar las enfermedades, la envidia y los espíritus malignos, con la ayuda de la danza.

    En el museo de Brooklyn en Nueva York hay una muñeca de barro que muestra un movimiento de baile, y que se estima que pertenece al 4000 aC.